Acerca de la lengua
06/04
En el libro de Proverbios 21:23 esta escrito: “El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.” A propósito de este miembro tan pequeño en el cuerpo humano que suele a menudo meternos en problemas, es que quiero contarte la siguiente curiosidad de la creación de Dios:
El pájaro carpintero tiene una lengua bien larga que se enrolla por el cráneo y junto con otras estructuras le ayuda a amortiguar los golpes cuando martilla con su pico el árbol. ¿Imaginas por un momento cómo es posible que no termine mareado, aturdido este pájaro después de usar cual martillo su pico para taladrar el árbol? Dios en su sabiduría protegió de tal manera la cabeza de esta ave proveyendo de una lengua tan larga que envuelva cuidadosamente ese pequeño cerebro y no sea dañado. Así también es la sabiduría de Dios al darnos solo una lengua, una boca y dos oídos; para que aprendamos a escuchar mas y hablar menos. Además Dios también nos ha dado protección por dentro: el cerebro, para pensar antes de hablar, porque hablar de mas rompe confianza, inicia pleitos, nos mete en problemas que no eran nuestros; y a veces destruyen en un minuto lo que tomó años construir. La lengua del pájaro carpintero lo protege del impacto, pero la lengua del hombre, si no la controla, se convierte en el impacto mismo. Dios nos dio un cerebro pensante para protegernos, para filtrar, medir, discernir y callar a tiempo. Antes de soltar una palabra, una frase de manera impulsiva, pregúntate ¿Esto edifica o destruye? ¿Es verdad, es necesario, es en amor… o es solo emoción? Usa tu mente como escudo, porque el sabio no es el que habla bonito, es el que sabe cuando callar.
