Rompiendo la mentalidad de escasez
21/02
La mentalidad de escasez no nace en la falta de recursos, sino en un corazón que ha olvidado quien es su proveedor. Cuando creemos que “no puedo2 “no alcanza” o “si doy me va a faltar”…sin darnos cuenta limitamos la obra de Dios en nuestra vida. La Biblia nos recuerda una verdad eterna: “Jehová es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1) La escasez no siempre es ausencia de dinero; muchas veces es ausencia de fe. Israel salió de Egipto, pero Egipto no salió del corazón de Israel. Aunque Dios les proveía cada día, seguían temiendo al mañana (Exodo 16:2-3) la mentalidad de esclavitud les impedía disfrutar la provisión divina. Jesús confronta esta mentalidad cuando dice: No os afaneis…vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.” (Mateo 6:31-32) la preocupación constante es una señal de desconfianza. El Reino nos invita a vivir desde la certeza no desde el temor. Donde hay fe, el temor pierde autoridad. La Biblia dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:19) Dios no suple conforme a la economía de la tierra, sino conforme a SUS riquezas. Cuando renovamos nuestra mente con esta verdad dejamos de administrar desde la escasez y comenzamos a administrar desde la fe. Romper la mentalidad de escasez implica: confiar mas en Dios que en el dinero; ordenar nuestras finanzas con sabiduría; dar con gratitud y no con miedo; creer que la provisión es un fruto de la relación con Dios, no del esfuerzo humano. Cuando el corazón es sanado, las finanzas se alinean. Una Iglesia libre de mentalidad de escasez es una iglesia generosa, confiada y preparada para avanzar en el propósito de Dios.
