Evodia y Síntique
12/01
“Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor…las cuales combatieron juntamente conmigo en el evangelio.” (Filipenses 4:2-3) La historia de Evodia y Síntique, nos enseña que Dios no cancela un llamado por los errores que se puedan cometer en el camino, pero si llama a sanar el corazón. Aunque no existe otro pasaje que relate algo mas de estas dos mujeres, sin embargo, lo que se dice de ellas revela muchísimo sobre sus papeles en la iglesia primitiva. Estas eran mujeres cristianas de la Iglesia de Filipos. No eran cualquier creyente ya que Pablo las menciona como sus colaboradoras en el Evangelio. La palabra griega usada para “combatieron” es Synathleo, que significa luchar lado a lado, como soldados en la misma batalla. Esto muestra que Dios las usó activamente en la obra, no solo como asistentes, sino como ministros en el Evangelio. La Iglesia de Filipos due la primera iglesia cristiana en Europa. Pablo tenía un profundo amor por esta Iglesia y para que él las mencione por su nombre, significa que eran mujeres de autoridad y liderazgo espiritual. Filipos era un centro importante del imperio romano. Allí Pablo conoció primero a Lidia, otra mujer líder. Evodia y Síntique siguieron ese patron de mujeres piadosas que abrían puertas, discipulaban y fortalecían la obra. Pablo estaba pidiéndoles que se reconcilien, porque la división entre líderes afecta a la Iglesia. Les anima a mantenerse unidas para seguir sirviendo. Eso demuestra que eran mujeres verdaderamente llamadas por Dios para el evangelio. La historia de estas mujeres enseña que incluso los siervos usados por Dios tienen luchas, pero la unidad en Cristo es esencial para seguir avanzando. El enemigo ataca la unidad donde hay propósito. Su conflicto nos demuestra que el enemigo busca dividir a quienes están avanzando el Reino y a pesar de los errores, seguimos siendo valiosos para Dios.
