Jael. Alguien inesperado
28/12
La historia de Jael es una de las escenas mas impactantes y profundas del libro de los Jueces cap. 4: 15-22. Mientras Israel estaba oprimido por el poderoso ejército de Jabín, capitaneado por Sísara, Dios levantó una profetiza llamada Débora y un valiente guerrero llamado Barac. Pero en medio de esa guerra, Dios decidió darle la victoria final a alguien inesperado: una mujer sencilla, ama de casa, sin título militar, sin posición de liderazgo…a Jael. Dios quizo mostrar que él usa a quien quiere, como quiere y cuando quiere. Y que la victoria no depende de la fuerza del hombre, sino del brazo poderoso de Dios. Jael fue una mujer valiente, decidida, llena de determinación cuyo accionar selló la derrota de Sísara. Jael apareció en el momento justo, cuando Sísara huye derrotado, sin ejército, sin armas y sin honor. Este buscó refugio humano pero Dios ya había sellado su destino en la tienda de Jael porque desde ahí él sería llamado a cuentas. Dios siempre tiene preparada una persona, un instrumento, un momento para cada uno de nosotros, por lo cual nunca debemos subestimar nuestra posición. Jael no se dejó intimidar cuando Sísara llega cansado y desesperado buscando ayuda en su tienda. Jael no se asusta con su presencia, no se pone nerviosa ni se impacta con su presencia. Por lo contrario, le ofrece leche y lo hace dormir. Ella tiene discernimiento espiritual, sabe quien es Sísara, lo que ha hecho y que es enemigo de Dios. Jael entiende que no es momento de tener miedo sino de actuar. Esto nos enseña que cuando el enemigo aparece, no debemos intimidarnos porque ya Dios nos dio autoridad para actuar. Jael no tenía espada, lanza, escudo ni entrenamiento militar. Pero si tenía una estaca y un martillo con lo cual dio muerte al enemigo. Dios nunca pide lo que no tienes sino lo que ya tienes en tu mano, solo debes obedecer a Dios. Ella no dudó ni vaciló. Clavó la estaca en la cabeza de Sísara y lo entregó muerto a Barac. Por eso Débora declara en Jueces 5:24 “Bendita sea Jael entre las mujeres” ella hizo lo que otros no se animaron no quisieron o no pudieron hacer. Actuó cuando tuvo la oportunidad, se alineó al propósito de Dios y completo la misión. ¿Has estado esperando algo grande para servir? Dios quiere usar lo que ya tienes!!!
