Todos podemos ser agente de cambios.
27/07
¿Puedes imaginar un niño gobernando un país lleno de corrupción? Así empezó Josías. Con solo 8 años, heredó un reino podrido por la idolatría y cambió el destino de una nación entera. Este no sería un rey común. A los 16 comenzó a buscar al Dios de David, y a los 20 empezó a derribar estatuas paganas con sus propias manos. Pero lo mas impactante fue esto: en las ruinas del Templo, hallaron el libro de la Ley de Dios. Cuando Josías escuchó las palabras de Dios lloró, se rasgó las vestiduras y gritó: ¡Hemos fallado! Y así comenzó el mayor avivamiento que Judá había visto en siglos.
Así como este hoy en día hay muchísimos ejemplos de niños, adolescentes y jóvenes que revolucionaron su época por sus acciones y logros. Tal es el ejemplo de Malala Yousafzai, quien a pesar de ser atacada por los talibanes por defender el derecho a la educación de las niñas, se convirtió en una defensora global de la educación. Las hermanas Melati e Isabel Wijsen, también a su temprana edad iniciaron una campaña para prohibir las bolsas de plástico es Bali, logrando un cambio legislativo significativo. Otro caso es el de Greta Thunberg, con su activismo, ha movilizado a jóvenes y adultos en todo el mundo contra el cambio climático. Jack Andraka, desarrolló un nuevo tipo de sensor para detectar el cáncer de páncreas a una edad temprana, ganando reconocimiento internacional. Ryan Hreljac, a los seis años comenzó una campaña para construir pozos de agua en áfrica, después de escuchar sobre la falta de acceso al agua potable. Estos ejemplos y muchos mas, demuestran que la edad no es una barrera para generar cambios significativos en el mundo. No importa cuán joven seas, si tienes un corazón dispuesto, Dios puede usarte para transformar naciones.